LAS CASTAS EN INDIA

By diciembre 11, 2019Blog
Viajes Sólo a Medida por India

Las clases sociales existen en todos los países, pero en la India además de las clases sociales existen las castas (aunque a día de hoy estén proibidas). Este sistema surge y se desarrolla básicamente dentro de la religión hindú, aunque se ve su influencia en las otras religiones cercanas al hinduismo.

Fueron los portugueses quienes utilizaron el término ‘casta’ para referirse al particular sistema de organización social que descubrieron en la India.  La palabra en sánscrito para este sistema era ‘Varna’.

Hemos recopilado varios fragmentos de artículos que ha escrito Amarjeet Singh  para que nos podamos hacer una idea del sistema de castas en India.

¿Existen todavía las castas?

Sí, todavía existen las castas. Aunque según la Constitución india está prohibido todo sistema de clasificación de la sociedad en castas, no ha sido posible borrar esta práctica tan arraigada en la sociedad. Es cierto que hoy ya no existen en su forma original, pero de alguna manera las castas bajas siguen existiendo, sobre todo en las zonas más rurales y aisladas del país.
Hoy, por ejemplo, cualquier persona puede ir al ejército o cualquier puede montar su negocio. Uno puede ser de casta brahmin y ser un soldado o policía o ser empresario.
Sin embargo, una persona de casta guerrera puede tener muchos conocimientos religiosos pero nunca podrá ser un sacerdote de templo. Todos los sacerdotes son brahmines… pero todos los brahmines no son sacerdotes.
No obstante, la principal presencia de las castas en la sociedad india actual es en el estigma que producen.

¿Casta y clases son diferentes?

Sí. Existen las castas y las clases sociales. Uno puede ser de casta alta pero de clase baja, o de casta baja pero de clase alta… aunque de este segundo ejemplo hay muy pocos casos, ya que las castas bajas no suelen contar con las mismas oportunidades.
Por ejemplo, un sacerdote es de casta alta sea pobre o rico… mientras que el dueño de una importante fábrica de zapatos (clase alta) puede ser de casta baja y de clase alta.

¿Es posible saber la casta de una persona a simple vista?

No. Aunque en el pasado existían códigos para saberlo, en realidad ya no es muy fácil.
En algunos casos por la profesión de la persona se puede saber su casta. Por ejemplo los basureros, los zapateros (que trabajan con cuero y otros materiales considerados impuros), los barberos etc. y todos los que hacen trabajos considerados sucios son de casta baja y cualquier persona no haría este trabajo. Un conductor de un camión de limpieza siempre será de casta baja. Como hemos mencionado, un sacerdote siempre será de casta alta.
En algunos casos el apellido de la persona indica su casta o subcasta. No debemos olvidar que todo esto existe solamente dentro de la sociedad hindú (no en la sikh o musulmana, por ejemplo).

¿Las castas existirán siempre o se podrán erradicar?

Hoy, por ejemplo, hay partidos políticos que representan a las castas más bajas (dalits) y luchan por su causa.
En la vida cotidiana, sobre todo en las zonas urbanas, la casta no interviene demasiado. En una oficina los compañeros trabajan juntos e incluso comen juntos, independientemente de estas «diferencias». Pero incluso en la sociedad moderna es frecuente que se mire con lupa la cuestión de casta a la hora de casarse.
Teniendo en cuenta que las castas forman parte de la tradición y la organización de la sociedad desde hace siglos, podríamos decir que este sistema es imposible de erradicar de la sociedad.

Este sistema ha funcionado a lo largo de los años con las cuatro castas principales y las subcastas principales aunque a día de hoy no se oiga en voz alta CASTA.La casta no cambia, es hereditaria. En aquel momento querían imponer cierta disciplina en la sociedad y asignar a cada uno su lugar según su capacidad. Se partía del principio de que cualquier persona no puede hacer cualquier trabajo. Querían asignar a cada uno su lugar en la sociedad.

Pero poco a poco hay movientos sociales que están reivindicando sus derechos, desde las mujeres a los intocables pero el camino es largo y queda mucho por hacer.